Viernes de Tonterías #3 - El PSG de Luis Enrique y la Muerte del Ego
1. No voy a sentarme a decirles que veo todos los partidos del Paris Saint-Germain.
Es más, el año pasado, si acaso, ojeé la serie contra el Liverpool, antes de realmente conocerlos en el último partido de la temporada.
Fue ahí, cuando destruyeron al Inter ante los ojos del mundo, en el que sentí que estaba al frente de algo fuera de lo normal.
Y no solo por el resultado, que ya de por sí es escandaloso, sino por su forma de juego y la habilidad tan especial de sus jugadores.
En el deporte hay campeones de campeones. Todos quedan para la historia, pero, como decía Deion Sanders sobre el Salón de la Fama, “mi chaqueta dorada no brilla como la tuya”, aludiendo a que NO todos los jugadores que tienen tal prestigioso honor cargan con la misma calidad.
En el fútbol es lo mismo. No todos los campeones son iguales y solo algunos de ellos marcan realmente una época.
El Borussia Dortmund del 97, el RM del 2000, el Inter del 2010 (con todo el triplete) y el Chelsea del 2012 son ejemplos de equipos realmente olvidables.
No me malinterpreten, no es que no fueron merecedores, sino que, ante los ojos de alguien que no es aficionado a ellos, simplemente fueron un campeón más.
Luego están los equipos que, al menos en una sola temporada, fueron absolutamente indetenibles y, por ello, merecen ser recordados y admirados.
De hecho, es el tipo de equipos que volteas a ver sus alineaciones y entiendes exactamente por qué dominaron Europa esa temporada. Aquí entran el Manchester United de 1999, el Porto del 2004, el Bayern del 2013 y el mismo Liverpool de Klopp (2019).
Y luego vienen los que marcan una época. Estos son fáciles. El AC Milán de los 2000s, el Barcelona de Guardiola y, técnicamente, el Madrid de Zidane, aunque de este tengo muchas objeciones.
Menciono todo esto porque creo que el PSG está a una victoria de entrar en este último grupo, y con merecimiento absoluto.
La forma en que juegan es absolutamente brillante y un partido como el del miércoles es para ver una y otra vez, independientemente de que tuvo 7 goles menos que en el juego de ida.
Un equipo que defiende como una sola alma y ataca como si tuviese el demonio adentro tiene todo mi respeto, porque eso, en un deporte de conjunto en el que la estrella individual es más ensalzada de lo normal, simplemente no es sencillo de conseguir.
2. Lo que me lleva al siguiente punto.
Muchos de ustedes son muy jóvenes y no vieron jugar a Luis Enrique. Yo no puedo decir lo mismo.
Recuerdo su carrera desde que vestía con la blanca del RM, hasta que se pasó al Barcelona, causando todo un revuelo por ese movimiento.
Era un muy buen jugador. Algo cabeza caliente, pero muy audaz dentro del área para encontrar goles.
Sin embargo, nadie me hubiese convencido entonces de que esa versión rabiosa de atacante se convertiría en uno de los mejores entrenadores de la actualidad.
De hecho, que fuese tan cabeza caliente entonces me impide pensar que se haya convertido en este quasi-genio de la táctica.
Y es que lanzamos ese término de genio muy ligeramente, pero aquí creo que hay que considerarlo realmente.
Todos hemos visto los clips, pero creo que vale absolutamente la pena repasarlos.
En este explica, sin decirlo de manera directa, cómo los grupos tienen personalidad propia. Claramente, esta personalidad está moldeada a sus entrenadores y cómo piensan.
“Vamos a ser fieles a nuestro estilo, porque ninguno acepta que el otro es mejor, ninguno acepta que el otro tenga el balón”.
Me creo al 100% lo dicho por Luis Enrique, aunque, en la práctica, no ha sido así. El Bayern tuvo la posesión por encima del 60% ante un equipo que le compite en esta idea.
Pero es que el deporte no es rígido y los mejores equipos se moldean a las situaciones. Esto es así en todos los deportes.
En el momento en que el PSG anota un gol al minuto 3, Luis Enrique celebra más efusivamente de lo normal.
Y siento que celebró así porque ese gol le dio un margen para jugar el partido que quería: ceder el balón y contragolpear con sus 3 demonios arriba, especialmente conociendo que la defensa del Bayern es su parte más débil.
La parte más llamativa de su estrategia fueron los saques del arquero, quien, por cierto, es claramente el único eslabón débil del equipo.
En una era donde todo el mundo intenta construir juego desde atrás, inclusive cuando no es necesario, el PSG se dedicó a despejar el balón y regalarlo una y otra vez.
Fue tan notable, que, si le estabas poniendo atención al partido, no tardabas 2 minutos en darte cuenta de lo que estaban buscando hacer: encerrar al Bayern en su costado derecho y asfixiarlo para robar y contragolpear.
Esto es lo mismo que el PSG aplica cada vez que sale desde el medio campo. En el silbatazo inicial, usualmente lanzan el balón al costado y se van a presionar arriba.
Luce raro y va contra todas las medidas del fútbol actual, pero les funciona. Y tengo mucho respeto por la gente que intenta algo distinto pese a las críticas, porque eso hacen los genios.
Pero, como todo, un entrenador nunca podrá desarrollar sus ideas si no tiene el material humano con el talento y compromiso para hacerlo.
Los jugadores son todo en el deporte. Son la carne de la hamburguesa, son lo más importante y siempre lo serán.
Luis Enrique mencionó que, en la versión anterior del PSG (la de Messi, Mbappé y Neymar), él no hubiese funcionado como entrenador.
Son talentos absolutamente maravillosos, que, si no compran la idea, no van a correr nunca. Si Messi no defiende, Mbappé tampoco lo haría y lo que sea que el entrenador querría conseguir inmediatamente moriría.
De ahí los videos virales donde él está tratando de hacer entrar en razón a Mbappé, de que marcar y correr solo va a beneficiar al equipo y, por ende, a él mismo.
Fue tal la insistencia, que intentó hacerlo ver que el mismísimo GOAT, Michael Jordan, jugaba los 2 costados del balón con la misma intensidad. Pero el mensaje no llegó.
Y cuando Kylian decidió irse al RM en el verano pasado, se notó que Luis Enrique se quitó un peso de encima.
El peso de un jugador que no estaba dispuesto a poner al equipo primero.
Y eso arrojó a la mejor versión del PSG. Un equipo que corre, disputa y pelea sin balón.
Un equipo que disfruta cuando lo recupera o cuando interrumpe las posibilidades de sus rivales.
El pobre Ousmane Dembélé, absolutamente desdichado en Barcelona, nos ha dado su mejor versión en París, simplemente porque él creyó en las ideas de su entrenador.
Véanlo cómo celebra incomodar al rival.
En serio, ¿quién celebra este tipo de cosas?
Simplemente alguien que cree en lo que le dijeron en la sala de videos y en el entrenamiento, porque la promesa que estaba en venta entonces se hace realidad cada vez que salta al campo por cualquier competición.
Y luego, cuando el equipo consigue el balón, simplemente sale disparado al ataque como un maravilloso tren de alta velocidad.
Por cierto, no pasemos por alto el pase de Fabián Ruiz en este gol.
Como les he mencionado en otras columnas, mi hijo Ilhan juega en el mediocampo y siempre hablamos del primer toque del balón, el más importante de todos.
Y siempre que hablamos de esto, saltan a la conversación Dennis Bergkamp y Zinedine Zidane, los 2 jugadores con el mejor primer toque que he visto y 2 de los jugadores más técnicamente dotados en la historia del fútbol.
Un primer toque desestabiliza cualquier defensiva, independientemente de si es un pase o un enganche.
Y ese de Fabián Ruiz es medio gol para el PSG.
Para terminar con el tema Luis Enrique, hay una gran admiración de mi parte hacia él. Y creo que se puede interpretar por las palabras en esta columna.
Sin embargo, no hay nada, absolutamente nada, que haga en el campo que invite a mayor admiración que la manera en que ha manejado el fallecimiento de su hija Xana.
Yo no tengo muchos miedos en la vida, ni cargo con escenarios fatalistas, pero mi temor más grande es tener que enterrar a mi hijo. Es -tal vez- el único que tengo o, definitivamente, el mayor.
Hace unos años, mi mejor amigo murió en un accidente de tránsito. Recordar a su madre llorar ese día me parte el alma cada vez que mi mente viaja a ese recuerdo.
Pensar estar en ese escenario me aterra. No lo voy a negar.
Y Luis Enrique lo vivió al perder a su hija Xana en el 2019, a causa del cáncer de osteosarcoma.
Verlo en este video expresar cómo Xana simplemente fue un regalo de la vida es profundamente admirable, porque yo no sé si tendría la fuerza para afrontar algo así.
Tengo profunda admiración por su ingenio como entrenador, pero no es ni el 10% de lo que me genera la fuerza que tiene cada vez que veo ese video.
3. Este es el señor Leszek, quien ve todos los partidos del Raków Częstochowa sin falta y toma notas.
En el 2021, el Raków se enfrentó al Rubin Kazan y el señor Leszek, en sus notas y muy acertadamente, puso al lado del nombre de un chico llamado Khvicha Kvaratskhelia: “Jugador de Calidad Mundial”.
Vaya ojo del señor Leszek.
4. Lo que me encanta de Kvaratskhelia es que es un demonio que siempre va al frente y eso siempre será un dolor de cabeza para los defensores.
Siempre le digo a Ilhan: “el fútbol se juega para adelante”. Siempre que tengas oportunidad, hay que atacar.
Mi papá era entrenador cuando yo era niño y me decía: “el fútbol es un 5 vs 5”.
Defiendes con 5 = 4 defensas y un contención; y atacas con 5. Simplista, pero balanceado y efectivo.
Sus equipos jugaban 4-3-3 por allá de los años 90s y recuerdo que eran sumamente ofensivos, o al menos eso es lo que me susurra la nostalgia.
Lo que sí es cierto es que su dicho número 1 siempre ha sido: “Si yo tengo la bola, el que debe tener miedo es el defensor, porque yo voy para adelante”.
Nadie ejemplifica esto en el fútbol actual como Khvicha Kvaratskhelia.
5. Y es que en esta casa siempre hemos sido fanáticos de aquellos que se salen del libreto.
Aquí, esta jugada de Désiré Doué fue admirada como si fuese un gol.
El fútbol debe ser divertido. Carajo, sí es una de las cosas más lindas del mundo.
6. ¿Queremos arruinar una columna tan positiva con algo de polémica?
Vamos… será solo un minuto.
Independientemente de la rigidez de las reglas, la mano de João Neves no me parece sancionable como penal.
Sé que es raro que diga “independientemente de las reglas”, porque para eso están hechas.
Pero el fútbol ha cambiado tanto en los últimos años, que no sé si realmente alguien entiende qué es una mano en el área sancionable y qué no.
Yo lo veo desde el punto de vista lógico.
Un despeje tan violento que le pega en la mano en una acción tan rápida nunca debería dar tanto premio como para ser penal.
El penal es un premio excesivo en un deporte en el que no sobran los goles, punto y aparte del primer partido de esta misma semifinal.
El Bayern se hubiese ganado demasiado premio por algo que no fue una virtud propia, sino simplemente una acción aleatoria del juego.
Que no se sancionara me pareció lo más sano para el partido.
Dicho esto, definitivamente la mano de Nuno Mendes y la falta contra Luis Díaz debieron ir del lado del Bayern.
Ahí sí estamos de acuerdo en que las sanciones del árbitro fueron demasiado ligeras y a favor del PSG.
7. Me encantó el nuevo anuncio de Adidas.
Contar una historia con ese nivel de intensidad siempre será bienvenido.
Todo esto pese a que el joven Beckham no se parece en absolutamente nada.
8. Hablando del, hasta ahora, muy frío mundial, Brahma se fue a la nostalgia y nos regaló uno excelente, aunque lo voy a dejar un escalón abajo de épico.
Por cierto, no había necesidad de retratar al gran Roberto Baggio de esa manera.
9. Y es que, si de anuncios épicos del mundial se trata, los que hacen en Argentina no tienen competencia alguna.
Y de todos, que hay muchísimos, no hay ninguno como este. NINGUNO.
10. ¿Ya empezaron a hacer el álbum del mundial?
Dicen que está violento.
11. El domingo anterior, estuve en el cine con Ilhan viendo Mario Bros 2.
Tengo claro que, cada vez que vemos una película de niños, pues, vas a escuchar a los niños en el cine. Todo bien, lo he vivido desde que llevé a Ilhan por primera vez cuando tenía 4 años.
Lo que no tenía en el presupuesto eran 2 señoras (que asumo estaban cuidando a niños) contando cómo pensaban que el marido de la vecina la engañaba.
No hace falta decir que arruinaron la experiencia.
Si me interesaran los chismes de esta categoría, estaría hablando del tema Mike Vrabel y Diana Russini, pero no lo hago.
Al salir del cine, fuimos a comprar algo de comer para llevar a la casa, cuando, de pronto, mientras estaba en mi mundo, escuché: “Don Alonzo Solano”.
Volteé a ver y se trataba de una persona que no conozco. Se me acerca y me dice: “Siempre veo tus videos”.
Debo confesar que venía amargado del cine y, para alguien que siempre carga con esta cara, eso es un extra de amargura que era innecesario.
El saludo venía de parte de Josué, un aficionado de los Packers que sigue mi trabajo, lee estas lecturas y, como ya lo mencioné en la interacción, “ve mis videos”.
A Josué debí decirle gracias por apoyar lo que hacemos aquí, pero no lo hice. Creo que no.
Estaba tan atontado de lo que había sucedido en el cine, que recuerdo muy poco la interacción, así que, Josué, si estás leyendo esto, gracias por apoyar lo que hacemos acá y mis disculpas si actué como si estuviera en otro mundo, porque la verdad sí que lo estaba.
12. Hablando de lo que hacemos aquí, esta semana saqué el primer video de una serie que se llama “Los Anillos Perdidos”.
Es un repaso sobre los grandes equipos de la NFL que, por diferentes razones, no lograron consumar sus grandes temporadas con una victoria de Super Bowl.
Iniciamos con los Packers del 2011 y una de las ofensivas más talentosas en la historia de la NFL.
El martes saldrá el segundo episodio.
13. Y ya que estamos navegando en los grandes mares de la nostalgia, ese año Packers y Giants nos dieron un gran duelo de temporada regular, que preveía que New York sería un problema en postemporada.
Vale la pena echarle un ojo, porque aquí vemos a un gran Aaron Rodgers pegarse durísimo con Eli Manning y compañía.
Un Eli que luego sería quien los dejaría tendidos en Lambeau Field en la ronda divisional.
14. El meme político de la semana (no podría faltar) es este ejemplo de las amenazas del Trumpetas a Irán.
15. Por último, hoy viernes 8 de mayo es el traspaso de poderes en mi país, Costa Rica.
Pasaremos del actual presidente Rodrigo Chaves, a la sucesora de su mismo partido, Laura Fernández.
Es muy similar a lo que sucedió en México.
Pero, más allá de esto, fuera y dentro de Costa Rica nos conocen por esta frase: “Pura Vida”.
“Pura Vida” tiene una connotación positiva y se usa para lo que quieras. Desde un gracias hasta un estilo de vida.
Un estilo de vida que, lamentablemente, estamos o hemos perdido casi que por completo.
En los últimos 4 años nos hemos vuelto una nación violenta y altanera, dejando de lado el orgullo de la paz.
Y violentos entre nosotros. Nos peleamos entre vecinos y amigos. Nos peleamos entre familiares cercanos y lejanos.
Perdimos, a todas luces, el Pura Vida. Y la verdad, no siento que sea recuperable.
El video que ven arriba es parte del pueblo peleando con el presidente hoy saliente.
Y el presidente comportándose a la altura… a la altura de un pueblo que ha perdido los valores y educación que tanto nos hacían diferentes.
Los últimos 4 años han sido complicados y los siguientes 4 pintan aún peor.
No dejen basura tirada, tomen agua e intenten ser amables con la persona del lado.
Busquemos, poco a poco, salvar el casi fallecido Pura Vida.
Gracias por leer.










Años leyéndote , y escuchándote , por temas de NFL en los que te considero una referencia no solo por el conocimiento del deporte o el análisis de detalles que se me escapan pero sobretodo por la forma de plasmarlo en los “pensamientos” semanales y ahora resulta que también tratas del fútbol??? Pocos periodistas escriben y disfrutan de estos dos deportes , quizás el asturiano Pepe Rodríguez, porque parecen peleados el uno con el otro aunque debería ser casi lo contrario … por cierto, ya está bien de artículos criticando al Madrid o a los Chiefs 😉, pero nada habrá que aguantar por leer esos “pensamientos “ tan genuinos y diferentes al resto, sigue así!
Tuve que pausar "Lo que nadie te dice del calendario de la NFL" porque "Viernes de tonterías". No es queja. Saludos y mis dieces como casi siempre